Cartas de nuestros usuarios

Desde nuestro estreno en ‘cyberpais’ el 14 de octubre de 2004 hemos recibido muchas cartas con dudas, consejos y agradecimientos. Intentamos responder inmediatamente. Recomendamos poner en asunto ‘piojos’ para que los envios no sean confundidos con un correo con virus o spam etc.
A continuación podéis leer algunas de estas cartas que sin duda os servirán de consolación si no de ayuda.

2011-01-26 - PARA DERROTAR AL ENEMIGO HAY QUE CONOCERLO

Ante todo, quiero agradecerles por haber establecido esta página que se constituyó en una ayuda enorme después de haber tratado, infructuosamente, de erradicar los piojos de la cabeza de mi hija de 7 años. Por 4 meses, que me parecieron una eternidad, luché contra estos animalitos y mi frustración crecía al ver que nada funcionaba completamente bien; a veces desaparecían por unos días y luego estaban ahí otra vez. Claro, esto porque no sabía acerca del ciclo de vida de estos bichos y por lo tanto no estaba utilizando la estrategia correcta. Al final, y después de haber leído al respecto, especialmente el comentario que hizo una madre en este portal, decidí utilizar el aceite en gel para bebé, el peine de acero y la limpieza y revisión posterior constante y permanente durante los días posteriores a la aplicación del aceite. En esto consistió el tratamiento:
- Le coloqué el gel para bebé en toda la cabeza, se la cubrí con un gorro de plástico y lo dejé actuar por una noche completa. Lo bueno de esto es que es completamente inofensivo y no presenta ningún riesgo para la salud y su olor es agradable.
- Al día siguiente la peiné con el peine de acero y le coloqué un cobertor blanco para ver bien los piojos. Para mi sorpresa, aparecieron muertos 8 piojos.
- En los días subsiguientes le revisé la cabeza y la peiné con el peine un día alternado. En este proceso ya no se encontraron piojos; sin embargo, seguían apareciendo liendres "vivas" que fueron eliminadas, en total 25.
- Como al cuarto día de haber aplicado el aceite ya no aparecían liendres.
- Ocho días después, le volví a aplicar el aceite dejándolo toda la noche y repetí los pasos anteriores para asegurarme que tanto piojos como liendres que hubiesen quedado vivos estaban siendo eliminados.
Bueno, la estrategia funcionó y hoy, dos meses después, mi hija está libre de piojos y es una satisfacción enorme ver que ya no se rasca la cabeza y que ya no tengo que estar eliminando las liendres todos los días como lo hacía antes. Para derrotar al enemigo hay que conocerlo y hay que implementar la estrategia correcta.
¡Gracias de verdad!
Maritza M.
Washington, D.C., EEUU

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